
Afganistán: victimas civiles aumentan: ONU
KABUL (Reuters) - Más de 2.100 civiles murieron en Afganistán el año pasado, un 40 por ciento más que en el 2007, dijo el martes Naciones Unidas, en una nueva señal del deterioro de la seguridad siete años después de que las fuerzas lideradas por Estados Unidos derrocaran a los talibanes.
Mientras que el 55 por ciento de las víctimas fueron asesinadas por insurgentes talibanes y sus aliados, una cuarta parte de todas las civiles, 552 personas, murieron por ataques aéreos de fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán.
"El creciente número de víctimas (...) es una gran preocupación para Naciones Unidas", dijo la misión de la ONU en Afganistán en un reporte. "Este inquietante patrón exige que todas las partes del conflicto tomen las medidas necesarias para evitar la muerte de civiles", agregó.
El tema es extremadamente sensible en Afganistán y ha dejado furioso al presidente Hamid Karzai, quien demanda constantemente a las fuerzas extranjeras que tomen más reparos para evitar la pérdida de vidas inocentes.
La muerte de mujeres y niños afganos en ataques aéreos ha desatado frecuentemente protestas en el país y es uno de los principales factores que debilitó el apoyo público a la prolongada presencia de casi 70.000 tropas, en su mayoría occidentales.
Comandantes estadounidenses han advertido que probablemente aumente la violencia este año debido a que 25.000 nuevos soldados estadounidenses llegarán al país para comenzar más patrullas en nuevas áreas. También dijeron que podían incrementarse las muertes civiles.
De los 2.118 civiles muertos en el 2008, 1.160 fueron asesinados por insurgentes, dijo la ONU. De estos, 725 fueron víctimas de ataques con bombas suicidas o al costado de caminos y 271 fallecieron en asesinatos dirigidos.
Pero en vez de desatar protestas contra los talibanes, que son los que generalmente ejecutan ataques suicidas o ponen bombas a costados de rutas, muchos afganos culpan al Gobierno y a las tropas occidentales por no garantizar la seguridad ni evitar que los insurgentes ejecuten atentados.
Mientras que el 55 por ciento de las víctimas fueron asesinadas por insurgentes talibanes y sus aliados, una cuarta parte de todas las civiles, 552 personas, murieron por ataques aéreos de fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán.
"El creciente número de víctimas (...) es una gran preocupación para Naciones Unidas", dijo la misión de la ONU en Afganistán en un reporte. "Este inquietante patrón exige que todas las partes del conflicto tomen las medidas necesarias para evitar la muerte de civiles", agregó.
El tema es extremadamente sensible en Afganistán y ha dejado furioso al presidente Hamid Karzai, quien demanda constantemente a las fuerzas extranjeras que tomen más reparos para evitar la pérdida de vidas inocentes.
La muerte de mujeres y niños afganos en ataques aéreos ha desatado frecuentemente protestas en el país y es uno de los principales factores que debilitó el apoyo público a la prolongada presencia de casi 70.000 tropas, en su mayoría occidentales.
Comandantes estadounidenses han advertido que probablemente aumente la violencia este año debido a que 25.000 nuevos soldados estadounidenses llegarán al país para comenzar más patrullas en nuevas áreas. También dijeron que podían incrementarse las muertes civiles.
De los 2.118 civiles muertos en el 2008, 1.160 fueron asesinados por insurgentes, dijo la ONU. De estos, 725 fueron víctimas de ataques con bombas suicidas o al costado de caminos y 271 fallecieron en asesinatos dirigidos.
Pero en vez de desatar protestas contra los talibanes, que son los que generalmente ejecutan ataques suicidas o ponen bombas a costados de rutas, muchos afganos culpan al Gobierno y a las tropas occidentales por no garantizar la seguridad ni evitar que los insurgentes ejecuten atentados.
El reporte dijo que fuerzas internacionales intentaron reducir el número de víctimas civiles en el 2008.
Puso como ejemplo la decisión de poner a tropas de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF por sus siglas en inglés) de la OTAN y de la Operación Libertad Duradera encabezada por Estados Unidos bajo el control de un solo comando de responsabilidad.
Pero algunas fuerzas, sobre todo las de operaciones especiales estadounidense, aún no están bajo el mismo comando.
La ISAF también difundió una cantidad de directivas tácticas para reducir la muerte de civiles afganos, como ordenar a las tropas retirarse de choques con insurgentes en vez de pedir ataques aéreos si creen que existe un riesgo para la población.
"Fuerzas militares internacionales demostraron más voluntad que antes para iniciar investigaciones más regulares y transparentes sobre incidentes específicos", dijo la ONU, aunque la transparencia y la independencia de estas investigaciones es un tema de preocupación.
Puso como ejemplo la decisión de poner a tropas de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF por sus siglas en inglés) de la OTAN y de la Operación Libertad Duradera encabezada por Estados Unidos bajo el control de un solo comando de responsabilidad.
Pero algunas fuerzas, sobre todo las de operaciones especiales estadounidense, aún no están bajo el mismo comando.
La ISAF también difundió una cantidad de directivas tácticas para reducir la muerte de civiles afganos, como ordenar a las tropas retirarse de choques con insurgentes en vez de pedir ataques aéreos si creen que existe un riesgo para la población.
"Fuerzas militares internacionales demostraron más voluntad que antes para iniciar investigaciones más regulares y transparentes sobre incidentes específicos", dijo la ONU, aunque la transparencia y la independencia de estas investigaciones es un tema de preocupación.

