Propone Evo Morales campaña mundial por la paz y la justicia

El presidente boliviano, Evo Morales, propuso hoy aquí ante representantes de movimientos sociales de 150 naciones una campaña mundial por la paz y la justicia.
El mandatario intervino en una concentración de los participantes en el IX Foro Social Mundial, a quienes propuso llevar a un tribunal internacional a quienes cometieron genocidio en la Franja de Gaza.
Morales abogó por el fin de las guerras imperiales que hoy desatan en Palestina, Afganistán e Iraq.
También señaló que es vital acabar con el derecho a veto que tienen algunas naciones en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, al cual llamó Consejo de Inseguridad.
No es posible que un país tenga más poder que 190 naciones, afirmó, al tiempo que recalcó la necesidad de que se acaten importantes resoluciones adoptadas en ese organismo internacional, entre ellas una que exige el fin del bloqueo económico, financiero y comercial que impone Estados Unidos a Cuba.
El jefe de Estado también convocó a otra gran cruzada por un nuevo orden económico mundial, donde imperen principios como la justicia, la solidaridad y la complementariedad.
Instituciones como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial de Comercio deben ser profundamente transformadas si quieren servir a los pueblos y no al imperio y a las trasnacionales, como lo hacen actualmente, aclaró.
Estas movilizaciones, dijo, también servirán para luchar contra una deuda externa impagable y la privatización de los servicios básicos.
Una tercera campaña propuesta por Morales es para salvar al planeta Tierra de su destrucción, de la cual responsabilizó al sistema capitalista.
En ese sentido, instó a llevar propuestas concretas a la Cumbre del Clima, a fines de año en Copenhague, para alumbrar el nuevo acuerdo mundial de reducción de emisiones de dióxido de carbono que sustituya al Protocolo de Kioto a partir de 2012.
Morales convocó a los movimientos sociales reunidos en Belém a una cuarta campaña a favor de la dignidad, la identidad y diversidad cultural de los pueblos.
Podría ser la más importante de estas iniciativas, porque solo una humanidad que se valore a sí misma puede sepultar al capitalismo y salvar al planeta, sentenció.
El capitalismo sabe que para dominarnos no son suficientes la balas y los misiles, por eso nos quiere convertir en meros consumidores, precisó Morales, quien además propuso a la hoja de coca como símbolo de esta campaña.
Subrayó la importancia de estar unidos a los movimientos sociales presidentes como Rafael Correa (Ecuador), Evo Morales (Bolivia), Hugo Chávez (Venezuela), Fernando Lugo (Paraguay) y el anfitrión, Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil).
Se trata de un sueño que nos juntemos, este será el inicio de otros encuentros con los pueblos de presidentes neoliberales que luchan contra el imperialismo norteamericano, agregó.
Morales explicó que muestra de estos cambios es la nueva Constitución Política de Estado, aprobada el pasado domingo en su país, con lo cual se pone fin a la etapa colonial y neoliberal.
La implementación de la nueva carta magna en 2009, opinó, estará signada por nuevos desafíos y peligros, que nos obligan a redoblar
El mandatario intervino en una concentración de los participantes en el IX Foro Social Mundial, a quienes propuso llevar a un tribunal internacional a quienes cometieron genocidio en la Franja de Gaza.
Morales abogó por el fin de las guerras imperiales que hoy desatan en Palestina, Afganistán e Iraq.
También señaló que es vital acabar con el derecho a veto que tienen algunas naciones en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, al cual llamó Consejo de Inseguridad.
No es posible que un país tenga más poder que 190 naciones, afirmó, al tiempo que recalcó la necesidad de que se acaten importantes resoluciones adoptadas en ese organismo internacional, entre ellas una que exige el fin del bloqueo económico, financiero y comercial que impone Estados Unidos a Cuba.
El jefe de Estado también convocó a otra gran cruzada por un nuevo orden económico mundial, donde imperen principios como la justicia, la solidaridad y la complementariedad.
Instituciones como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial de Comercio deben ser profundamente transformadas si quieren servir a los pueblos y no al imperio y a las trasnacionales, como lo hacen actualmente, aclaró.
Estas movilizaciones, dijo, también servirán para luchar contra una deuda externa impagable y la privatización de los servicios básicos.
Una tercera campaña propuesta por Morales es para salvar al planeta Tierra de su destrucción, de la cual responsabilizó al sistema capitalista.
En ese sentido, instó a llevar propuestas concretas a la Cumbre del Clima, a fines de año en Copenhague, para alumbrar el nuevo acuerdo mundial de reducción de emisiones de dióxido de carbono que sustituya al Protocolo de Kioto a partir de 2012.
Morales convocó a los movimientos sociales reunidos en Belém a una cuarta campaña a favor de la dignidad, la identidad y diversidad cultural de los pueblos.
Podría ser la más importante de estas iniciativas, porque solo una humanidad que se valore a sí misma puede sepultar al capitalismo y salvar al planeta, sentenció.
El capitalismo sabe que para dominarnos no son suficientes la balas y los misiles, por eso nos quiere convertir en meros consumidores, precisó Morales, quien además propuso a la hoja de coca como símbolo de esta campaña.
Subrayó la importancia de estar unidos a los movimientos sociales presidentes como Rafael Correa (Ecuador), Evo Morales (Bolivia), Hugo Chávez (Venezuela), Fernando Lugo (Paraguay) y el anfitrión, Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil).
Se trata de un sueño que nos juntemos, este será el inicio de otros encuentros con los pueblos de presidentes neoliberales que luchan contra el imperialismo norteamericano, agregó.
Morales explicó que muestra de estos cambios es la nueva Constitución Política de Estado, aprobada el pasado domingo en su país, con lo cual se pone fin a la etapa colonial y neoliberal.
La implementación de la nueva carta magna en 2009, opinó, estará signada por nuevos desafíos y peligros, que nos obligan a redoblar
esfuerzos.










